5 Plugins Que Todo Ingeniero de Mezcla Debe Dominar
El mundo de los plugins es enorme y confuso. Aquí están las 5 categorías que de verdad necesitas dominar para mezclar como profesional.
El mundo de los plugins es enorme, grandísimo, y sigue creciendo cada día. Salen tantas compañías nuevas de instrumentos virtuales, procesadores, efectos especiales y medidores que todo se vuelve difuso, sobre todo si apenas vas comenzando y no sabes en qué poner tu atención. En el video de arriba te muestro las cinco categorías de plugins que deberías dominar sí o sí, seas principiante, intermedio o avanzado. Aquí te dejo el resumen para que tengas un rumbo claro y dejes de perder tiempo probando plugins que no necesitas.
La regla antes de bajar cualquier plugin
Mi recomendación número uno para todo lo que verás aquí es sencilla: primero domina el plugin que trae tu software por default. Antes de ir a buscar o comprar otro, aprovecha el que ya tienes. Prácticamente todos los DAW (Pro Tools, Logic Pro, Ableton, FL Studio, Cubase, Studio One) traen plugins integrados muy buenos que te pueden ayudar a sonar profesional.
El problema es que mucha gente ni siquiera sabe que los tiene y empieza a bajar plugins porque vio un video en YouTube. No estoy aquí para decirte que necesitas más plugins, sino para que primero pruebes los que ya trae tu DAW. Si por alguna razón no te acomodan, entonces sí, busca alternativas. La idea de fondo se repite en las cinco categorías: elige uno o dos, domínalos muy bien y aplícalos según lo que pida tu producción.
1. El ecualizador: el que todo ingeniero debe dominar
Lo primero que sí o sí debe dominar un ingeniero de mezcla es el ecualizador. Nos sirve para modificar rangos de frecuencias o frecuencias muy específicas de cada track. Por ejemplo, en un bombo puedo aumentar los graves si quiero darle más cuerpo, o quitárselos si sobran; puedo alterar por completo el sonido.
Si usas Logic Pro tienes el ecualizador de canal, un excelente plugin, y cualquier otro software trae algún ecualizador paramétrico que te va a servir. Si buscas alternativas de terceros, de Waves uno de los más famosos y utilizados es el SSL Channel, que lo verás en un montón de videos. Un consejo: usa ecualizadores de consola, con controles tipo perilla y sin tanta cosa gráfica, porque generalmente eso distrae. En Logic también uso mucho el Vintage Collection EQ, muy simple y con saturación incluida; de hecho lo tengo insertado en mi bus máster.
No te engañes acumulando ecualizadores. Con uno o dos que conozcas a fondo es más que suficiente.
2. Compresores: control de ganancia y carácter
El segundo plugin que todo productor, y sobre todo todo ingeniero de mezcla, debe dominar es el compresor. Es un arma poderosísima: mal usada puede destruir una producción, pero bien aplicada te ayuda muchísimo con el control de ganancia, los volúmenes, las separaciones y a que todo suene donde debe.
La compresión no es solo controlar volumen: también añade carácter y hace que voces o instrumentos como el bajo se asienten en la mezcla. En Logic Pro el compresor incluido trae siete emulaciones distintas, cada una con una respuesta diferente, y funciona muy bien; si usas ese DAW no vas a necesitar comprar otro. Como alternativa te recomiendo Waves: el SSL Compressor, que suelo poner en el bus máster, es un gran plugin. También hay compresores muy completos integrados en suites de canal, con cuatro emulaciones y control de ataque, release, ratio y threshold.
Igual que con el EQ: decide uno o dos compresores, trabájalos bien y con eso logras resultados profesionales.
3. Delays: sensación de espacio
El tercer procesador entra en los efectos especiales: los delays. Los vas a ocupar la mayor parte del tiempo. En mi sesión tengo insertado un short delay, un delay corto que crea un espacio pequeño y me ayuda sobre todo con las voces para generar esa sensación de espacio.
Junto con los reverbs, los delays son de lo que más plugins existe allá afuera, pero tener 40 delays diferentes es un desperdicio de tiempo y de atención. El que trae tu software casi siempre será suficiente. Si quieres algo más, de Waves están el famoso H-Delay y el Ecosphere de CLA (que incluye delays y reverbs), que me gusta un poco más. Salvo casos muy específicos, el 90% del tiempo con un solo delay y distintas configuraciones tendrás de sobra.
4. Reverbs: ese 20% que hace la diferencia
La cuarta categoría son los reverbs. Personalmente no soy alguien que use mucho reverb, pero acepto que casi todas mis producciones necesitan uno. Cuando ya apliqué mis delays y siento que aún me falta espacio, me apoyo en un reverb. Suelo ir un 80% en delays y solo un 20% en reverb, pero ese 20% hace una diferencia importante.
En Logic Pro tienes el Space Designer, un plugin poderosísimo que te deja controlar prácticamente todo e incluso meter ecualizadores adentro para filtrar, y también el Chromaverb, con un montón de presets. Cada software trae los suyos. De terceros, el Ecosphere de Waves también sirve para la parte de reverb. La mayor parte del tiempo no necesitas ajustar demasiado un reverb: basta con algo de filtración para que no pasen frecuencias que no quieres y algún detalle de brillo.
Ojo: muchos instrumentos virtuales ya traen delays y reverbs integrados, así que a veces ni siquiera vas a necesitar un plugin adicional. Elige uno o dos y con eso tienes lo que requieres.
5. Medición (metering): tus ojos en la mezcla
La quinta categoría es la más menospreciada: el metering o medición. Normalmente nos guiamos por el oído, pero el apoyo visual es importante cuando queremos estar seguros de que lo que vamos a liberar sonará bien en la mayoría de los medios, o para detectar problemas que auditivamente no ubicamos.
Logic Pro es de los DAW con mejores medidores. En el bus máster tengo el multímetro, que analiza en tiempo real el espectro de frecuencias para ver qué está destacando de más. Además incluye medidor de LUFS, medidores RMS, controladores de pico, goniómetro para revisar la imagen estéreo y medidor de correlación. Todas esas herramientas te ayudan a estar en un margen de seguridad.
Aquí me cuesta recomendarte un plugin de terceros: si usas Logic Pro eres afortunado porque ya lo traes adentro. En otras marcas quizá tengas que combinar varios plugins (LUFS por un lado, espectro por otro) para llegar a algo tan integral. Recuerda: lo más importante es que se escuche bien, pero la referencia visual te da esa seguridad extra.
Domina estos cinco y vas por buen camino
Ahí lo tienes: buenos plugins de ecualización, compresión, delays, reverbs y medición. Existen más, como los de saturación y otros efectos especiales, y están excelentes, pero eso ya es adicional. Si controlas bien estas cinco categorías, créeme que estás en un 80% de lo que tu producción necesita para sonar profesional.
Si quieres aprender a usar cada una de estas herramientas de forma ordenada y con criterio, en el Curso de Mezcla Profesional te llevo paso a paso para que dejes de acumular plugins y empieces a tomar decisiones que de verdad mejoren tus mezclas. Y si buscas el panorama completo del proceso de producción, échale un ojo al libro Producción Musical: De Cero a Máster. Nos vemos en el siguiente video.