Cómo Grabar Batería en un Home Studio

Con solo 8 micrófonos puedes grabar una batería acústica que suene profesional en tu home studio. Te muestro cómo prepararte y hacer el tracking.

En el video de arriba te muestro el paso que casi nadie explica bien: cómo hacer realmente la grabación de la batería en un home studio. Este es el capítulo cinco de la serie de cómo grabar tu música para que suene profesional, y aquí ya nos metemos de lleno a la ejecución. Si no has visto los videos anteriores, donde vimos microfonía y aspectos generales, te recomiendo que los cheques primero para que veas cómo llegamos hasta este punto. La batería es probablemente el instrumento más complicado de capturar, así que vamos a verlo bien, paso a paso.

Prepara tu sesión antes de grabar la batería

Por obvio que parezca, lo primero es preparar la sesión. Y eso es simplemente añadir los tracks que vas a grabar. La cantidad va a estar limitada por dos cosas: el número de entradas que tenga tu interface y la cantidad de micrófonos que tengas disponibles.

Una vez que tienes la sesión armada, toca enrutar cada canal. Es decir, decidir que el track uno va a ser el bombo, y de ahí seguir con la tarola, los toms, los overheads y todo lo que necesites. Cuando cada micrófono está asignado a su canal correcto, estás prácticamente listo.

¿Cuántos micrófonos necesitas para grabar batería acústica?

Esta es la pregunta de siempre. El mínimo que yo recomiendo para grabar una batería acústica son ocho micrófonos. Con ocho líneas puedes grabar algo bastante, bastante bien.

Claro que podrías ir por más:

Por eso, para el curso hicimos la captura usando únicamente ocho micrófonos: es una configuración mucho más convencional y realista para quien está grabando en casa. Si estás armando tu home studio y tienes dudas sobre qué equipo necesitas, descarga gratis mi Guía de Equipo de Audio para Home Studio. Ahí vienen todas mis recomendaciones de computadoras, software, micrófonos, interfaces, monitores y audífonos: cosas que no cuesten mucho dinero pero que te den muy buena calidad.

Revisa tus niveles y el monitoreo

Si tú eres el baterista, antes de grabar en serio haz algunas pruebas. La idea es checar que estás monitoreando correctamente, tanto en tus audífonos como en las líneas que están entrando a tu interface y a tu software.

Aquí hay un detalle importante sobre la batería: podemos ser un poco más flexibles con los niveles que con otros instrumentos como voces, guitarras o teclados. Si de pronto algunos golpes llegan a pegar en amarillos o incluso en rojos, no hay tanto problema, porque es demasiado rápido. La excepción es si escuchas una distorsión audible cuando pega ese golpe; ahí sí hay que revisar los niveles.

Aun así, lo más importante es revisar en tu interface que no estés clavado en los rojos ni en los amarillos. Si estás ahí, bájale un poco y de todas maneras revisa en tu software cómo se está capturando la señal. Si nada está clipeando, o si clipea es algo muy breve que ni siquiera se escucha, estás dentro de tus márgenes de seguridad.

Cuidado con el metrónomo

Antes de darle grabar, revisa también los volúmenes de reproducción. Dale play y confirma que:

Llega a ser un poco raro, pero puede suceder que el clic del metrónomo se cuele en tus micrófonos. Si eso pasa, puedes modificar la tonalidad o el volumen del metrónomo para que deje de filtrarse.

La interface: el ejemplo con 8 canales

En el curso todos los micrófonos van conectados a una interface de audio Tascam US-1800. Tiene hasta 14 entradas directas, pero decidimos usar únicamente ocho canales, porque entendiendo que hablamos de un home studio, difícilmente vas a tener una interface con tantas entradas y tantos micrófonos disponibles.

La interface tiene sus controles de volumen y su Phantom Power. En este caso usamos Phantom Power en los canales del 5 al 8, porque ahí están conectados los overheads y el room mic, un AT2020, que son los micrófonos que lo necesitan. Todo ese cableado llega a la interface, y esta a su vez está conectada a la MacBook donde vive la sesión de la batería con todos los canales ya agregados.

Como ves, es relativamente sencillo. Solo necesitas que tus micrófonos estén bien colocados, que las líneas estén funcionando correctamente, preparar la sesión y conectar todo. Con eso estás prácticamente listo para grabar.

El tracking: graba en una sola toma

Para la grabación misma, mi recomendación es clara: graba todo en una sola toma. En el curso, así lo hicimos, se grabó todo de corrido.

Se puede requerir regrabar algunas partes, y eso se vale completamente. Pero en la batería puede ser un poco más complejo, porque después la edición se complica. Por eso prefiero una sola toma de preferencia, y solo en casos muy específicos hacer regrabaciones puntuales.

Procura que nunca pegues en los rojos. Pero si de pronto llegas a pegar, en el caso exclusivo de la batería, no te preocupes tanto por eso.

No te obsesiones con los detalles

Con esto ya tienes una idea de cómo hacer la captura de una batería acústica. No te obsesiones con los detalles. Lo que de verdad necesitas es:

Y aquí está la clave: la magia viene después de esta parte. Una vez que ya tienes la grabación, la escuchas y consideras que es una toma bastante aceptable, sigue el proceso donde la mayoría de los que están comenzando la riega. Es justo en esa etapa posterior donde tu producción musical alcanza (o no) un nivel profesional.

¿Quieres dominar la grabación completa?

En este video te di la idea general, pero grabar y editar una batería de principio a fin es todo un proceso, y es exactamente lo que veo a detalle en el Curso de Grabación y Edición Pro. Ahí te muestro la configuración completa de los ocho micrófonos, el tracking real y, sobre todo, la parte donde la mayoría se equivoca. Si quieres que tus grabaciones suenen profesionales desde tu propio home studio, ese curso es tu siguiente paso. Nos vemos en el siguiente capítulo.