Que tus mezclas suenen bien en todos lados

Tres puntos clave para que tu mezcla se traslade igual de bien del estudio al carro, al celular o a cualquier bocina.

Seguro te ha pasado: escuchas tu mezcla en tus monitores o audífonos, en tu espacio de siempre, y suena increíble. Pero la llevas al carro, al estéreo de un amigo, a unos audífonos, al celular o a una laptop y dices: "esto no suena nada parecido a lo que yo hice". En el video de arriba te muestro cómo resolver ese problema para que tus producciones se traduzcan bien en cualquier medio. Aquí te dejo los tres puntos clave por escrito.

Antes de empezar, ten claro algo: siempre va a haber diferencias entre un sistema y otro porque cada medio tiene una respuesta distinta. Eso no lo puedes evitar. Lo que sí puedes lograr es que tu mezcla siga siendo consistente y congruente sin importar dónde se reproduzca. Esa es la meta.

Punto 1: revisa tu mezcla en mono

El primer punto es a nivel software y es el más importante, porque los otros dos son su complemento perfecto. En el máster bus, es decir, en la salida general de tu track, inserta un plugin que te permita activar el modo mono. En Logic Pro yo uso el plugin Gain, que trae esa función, pero puedes usar cualquier otro (incluso de terceros) que te deje hacer switch entre mono y estéreo.

¿Por qué es tan importante? Porque muchas de las bocinas y muchos de los medios donde la gente escucha música no son estéreo. Pueden ser mono, un sistema surround o algo con muchos más canales. Si logras que lo más importante de tu mezcla se escuche claro y consistente en mono, tienes casi un 80 o 90% asegurado de que va a sonar igual de bien, o muy parecido, en cualquier medio.

Cuando le des play en mono, pon atención a estos elementos:

La imagen estéreo va a cambiar por completo, eso es normal. Pero si notas cosas raras (la batería demasiado fuerte, la voz muy arriba o muy abajo, algún instrumento que se cuela), haz los ajustes ahí mismo en mono y luego compara en estéreo. Si mantuviste un equilibrio congruente, esos ajustes sutiles van a mejorar la mezcla sin perjudicar la parte estéreo.

Punto 2: compara en varios medios de tu home studio

El segundo punto es usar diferentes medios dentro de tu home studio para ir comparando la mezcla. En mi caso, mis monitores principales son unos JBL de 5 pulgadas, con los que paso más tiempo trabajando. Pero también tengo otros medios para comparar:

Yo comparo entre dos, tres, cuatro o hasta cinco medios distintos. Si en las bocinas económicas noto que el bajo está demasiado fuerte, que genera distorsión, que hay demasiado brillo o los medios están muy acentuados, hago algunos ajustes. No me baso al 100% en lo que pasa en esas bocinas, pero sí tengo que estar comparando de una a otra. Puede ser que en los monitores suene espectacular, pero si en las bocinas suena horrible, es muy probable que en los demás medios donde más personas lo escuchen también suene mal.

La idea es hacer un equilibrio: ajustar escuchando ese tipo de bocinas hasta llegar a un punto en el que, cuando regresas a tus monitores normales, la mezcla te sigue gustando y sonando bien. Ahí es cuando la puedes dejar.

Un detalle clave: los medios tienen que sonar diametralmente distintos. De nada sirve tener dos pares de monitores de estudio, ni dos bocinas de computadora prácticamente iguales. Ten siempre a la mano al menos dos o tres dispositivos que suenen completamente diferentes para poder comparar de verdad.

Punto 3: usa mezclas de referencia

El tercer y último punto es el referenciamiento. Pon alguna mezcla que ya esté producida y masterizada profesionalmente, de un género o estilo similar al tuyo, y compárala con tu mezcla o con tu máster. Ahí es donde te vas a dar cuenta de muchas cosas.

Por ejemplo, cómo andas en ubicación de elementos. Quizá a ti te gusta mucho la batería y la tienes muy presente, pero al compararla con una canción profesional te das cuenta de que exageraste y necesitas bajarla un poco para estar en un margen más seguro. Lo mismo con la voz (si está demasiado fuerte o le falta presencia), con los graves, con el bajo acústico o eléctrico, o con algún efecto tipo reverb.

Escucha esa referencia en tus mismos medios: en tus monitores, en tus bocinas y en tus audífonos. Así oyes cómo suena una producción que ya funciona allá afuera y empiezas a acercar la tuya hacia ese tipo de sonido. Considera siempre que son producciones diferentes, con tonalidades, tiempos, instrumentación y gustos distintos, pero procura tener cierta congruencia entre lo que haces tú y lo que ya funciona de manera profesional.

Lleva tus mezclas al siguiente nivel

Si aplicas estos tres puntos (revisar en mono, comparar en varios medios y usar referencias), te aseguro que tus producciones se van a trasladar mucho mejor de tu estudio a cualquier sistema. Sé que a lo mejor todo esto es nuevo para ti, y no pasa nada: se aprende con práctica.

Si quieres dominar el proceso completo de mezcla, paso a paso y con criterio profesional, échale un ojo a mi Curso de Mezcla Profesional. Ahí te enseño a tomar todas estas decisiones con confianza para que tus mezclas suenen bien en todos lados. Nos vemos en el curso.